Ya estamos por terminar septiembre y se acerca una de mis temporadas favoritas: el otoño. Las hojas comienzan a caer, la temperatura baja y las cafeterías se llenan de bebidas calientes con calabaza y especias. Pero el cambio de estación también transforma nuestra rutina. Los días se sienten diferentes, pasamos más tiempo en espacios cerrados y comienzan esos meses en los que queremos prestar un poco más de atención a nuestro bienestar.
Por eso, quiero compartirte algunas recomendaciones sencillas que podemos incorporar a nuestra rutina durante esta temporada.
1. No descuides la hidratación porque hace frío.
Cuando baja la temperatura solemos sentir menos sed, pero mantener una buena hidratación sigue siendo importante, especialmente durante la escuela, el trabajo o al entrenar. Si realizas actividad física, los electrolitos también pueden complementar tu hidratación.
2. Aprovecha las frutas y verduras de temporada.
Cada estación trae consigo alimentos diferentes, y el otoño es una excelente oportunidad para darle variedad a nuestra alimentación. Además de que los productos de temporada suelen ser más accesibles y estar en un buen momento de sabor y frescura, podemos aprovechar frutas como la naranja, la guayaba y la mandarina, que aportan vitamina C.
3. Mantente activo, incluso cuando el clima no ayude.
Cuando empieza a hacer frío, también puede disminuir la motivación para entrenar o salir a movernos. Si además está lloviendo, quedarse en casa bajo una cobija puede sonar mucho más atractivo. El frío y la lluvia pueden disminuir las ganas de entrenar, pero si salir a entrenar no es una opción, busca alternativas en casa o en espacios cerrados. Lo importante es mantenerte en movimiento y evitar que el cambio de clima vuelva tus días mucho más sedentarios.
4. Retoma esos pequeños hábitos que solemos olvidar.
Hay acciones muy sencillas que cobran especial importancia durante esta temporada: lavarnos las manos con frecuencia, procurar una buena ventilación de los espacios y, si comenzamos a sentirnos mal, tomar medidas para reducir la posibilidad de contagiar a otras personas. También es un buen momento para prestar atención a los nutrientes que forman parte de nuestra alimentación. En consulta, suelo poner especial atención en nutrientes como la vitamina C, la vitamina D3 y el zinc, ya que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
No necesitamos esperar hasta enero para renovar nuestros hábitos. A veces, una nueva temporada es la oportunidad perfecta para hacer pequeños cambios y prestar un poco más de atención a nuestro bienestar.