Menos distracciones, más enfoque: hábitos para tu día

Menos distracciones, más enfoque: hábitos para tu día

Vas por un vaso de agua y, a mitad del camino, olvidas a qué ibas o comienzas una tarea y de pronto recuerdas otras tres cosas que también tienes que hacer. 

 

Mantener la concentración a veces puede ser todo un reto. Pero mejorar nuestro enfoque no necesariamente requiere una rutina estricta o un calendario saturado; algunos cambios sencillos pueden ayudarnos a tener menos distracciones durante el día.

 

No confíes todo a tu memoria: Si eres de los que piensa “al rato me acuerdo”, probablemente también sabes cómo termina esa historia. Anota tus pendientes en cuanto aparezcan. Puedes utilizar una lista, una agenda o recordatorios en tu celular. Lo importante es elegir un solo lugar para organizarlos y evitar tener cinco listas diferentes que después tampoco recuerdas revisar.

 

Haz que distraerte sea un poquito más difícil: A veces tomamos el celular casi en automático y, cuando nos damos cuenta, llevamos 20 minutos viendo videos que no teníamos planeado ver. Cuando necesites concentrarte, prueba dejarlo fuera de tu alcance, silenciar las notificaciones o cerrar las pestañas que no necesitas en la computadora. No tienes que eliminar todas las distracciones, simplemente hacerlas un poco menos accesibles.

 

Una cosa a la vez: Contestar mensajes mientras trabajas, escuchar un video y revisar el correo puede hacernos sentir productivos, pero nuestra atención termina saltando constantemente de una actividad a otra. Antes de empezar, pregúntate: ¿cuál es mi prioridad en este momento? Dedica algunos minutos únicamente a esa tarea y después haz una pequeña pausa antes de continuar con la siguiente.

 

Dale también apoyo a tu concentración Además de cuidar el descanso, la alimentación y realizar ejercicios físicos y mentales, algunos suplementos pueden complementar una rutina enfocada en el bienestar cognitivo. Uno de ellos es el hongo Melena de León, el cuál se relaciona con el apoyo a la concentración mental, la memoria y bienestar cognitivo.

No tienes que convertirte en la persona más organizada del mundo para tener un día más enfocado. Prueba pequeños cambios, descubre qué herramientas funcionan para ti y crea un entorno que haga un poco más sencillo regresar a lo importante, cada vez que te distraigas. Porque mejorar tu concentración no significa evitar las distracciones, sino aprender a retomar lo que estabas haciendo.

 

Ese también puede ser tu Momento B Life.